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Compromiso Social

El polvo es una de las principales amenazas para la minería, ya que su carácter furtivo pone en riesgo la salud de las personas y la seguridad operacional. Entonces, nos preguntamos: ¿Qué están haciendo hoy las empresas para seguir produciendo de manera sustentable?, ¿cómo se está entendiendo la sustentabilidad? ¿Estamos preparados para evitar episodios de contaminación ambiental en las comunidades cercanas a las faenas mineras?

EI control de polvo en una faena minera es una tarea muy difícil, ya que camiones de hasta 600 toneladas circulan en caminos que están en permanentemente operación. No se puede interrumpir el ciclo productivo de la mina y se debe trabajar integrado a una tarea de alto riesgo y gran complejidad.

¿Cuáles son los desafíos de la minería en el control de polvo y cómo colaborar en su concreción?

Sabemos que un camino que no levanta polvo consume menos agua y mejora la carpeta de rodado, por lo que los vehículos consumen menos combustible, se extiende la vida útil de los neumáticos y entrega un entorno más seguro. Además, mejora calidad de vida para las personas y las comunidades aledañas, dejando de afectar la salud y permitiendo disminuir la huella hídrica y de carbono.

Por lo tanto, en materia de control de polvo el gran desafío radica en la cultura operacional actual, donde se cree que regando se resuelve el problema. Sin embargo, el agua es hoy un bien escaso. A su vez, aglomera la partícula de polvo generando un efecto visual de control de polvo, sin ser verdaderamente eficaz, ya que el material particulado se genera de igual manera.

El objetivo de controlar polvo no es solo cumplir con las normas ambientales, sino lograr sustentabilizar la operación, transformar un gasto en una inversión, logrando mejor estándar productivo, enmarcado en lo que la legislación determina.

En Chile no podemos darnos el lujo de no obrar en favor de la sustentabilidad. Hay que desarrollar e implementar todas las tecnologías posibles que nos permitan promoverla. La sustentabilidad ya no es un tema prioritario, sino un valor corporativo, ético y moral de todo proyecto minero.

Caminos libres de polvo implica una minería más limpia y comprometida con el desarrollo sustentable.